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lunes, 18 de febrero de 2013

Garbanzos congelados

Este es un truco que me dio mi carnicero y que desde que lo pongo en práctica, no me faltan garbanzos para un puchero o cualquier guiso. Seguro que a más de un@ se habrá encontrado que iba hacer un guiso con garbanzos y se nos ha olvidado ponerlo a remojo ¿a que sí?. Pues os explico: cuando tengais que poner un puchero (por ej), dejar en remojo más garbanzos de la cuenta. Una vez remojados después de una noche,  en una bolsa de congelación, ponemos los garbanzos escurridos que podemos utilizar para otro puchero (por ej), cerramos la bolsa y directamente al congelador. Para otro puchero, es abrir la bolsa y directo a la olla. Salen igual de tiempo y tardan lo mismo en hacerse que si estuvieran recien remojados. Yo probé una vez los que venden ya congelados, pero sencillamente, estaban los garbanzos para tirarlos directamente....de pena.

Con el agua de remojo ¡¡no tirarla!!: sirve para los guisos y acentúa el sabor a garbanzos.

Para comprar garbanzos, yo siempre sigo un consejo antiguo: que tengan cara de vieja (muy arrugados) y culo de jovencita (sin arruga), será señal que es una buena legumbre.

Y si quereis evitar los gases que dan las legumbres, cocerlos con un poco de comino en grano o molido y serán más digestivos.

Los garbanzos en remojo


La bolsita que congelo con los garbanzos remojados