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domingo, 11 de agosto de 2013

Mahonesa sin huevo

Esta salsa la aprendí hace muchos años, a raíz de un programa de Karlos Arguiñano creo recordar. Sino decís que es de leche, dificilmente se darán cuenta. El ajo y el toque del aceite de oliva virgen extra, restan todo el posible sabor a leche que pueda tener.  Está riquisima y tiene bastantes cosas a favor:
- Se puede hacer con leche desnatada, y por lo tanto, rebajamos calorías.
- Para los alérgicos a la leche de vaca, se puede hacer con leche de soja sin problemas.
- Es apta para los alérgicos al huevo y para quien tiene dieta para controlar el colesterol.
- Lleva un toque de nuestro oro líquido: aceite de oliva virgen extra, y si es de mi comarca de la Axarquía, ni os cuento lo rica que sale.
- Dura varios días en la nevera, bien tapada y en la zona más fría.

Es súper fácil de hacer y además se puede personalizar o servir de base para otras salsas:
- Añadir un majado de perejil fresco u otras hierbas aromáticas (eneldo, salvia...).
- Poner más cantidad de ajo y hacer mahonesa tipo "alioli".
- Darle un toke con mostaza.
- Hacer salsa rosa añadiendo ketchup y unas gotas de brandy.
- Un toque distinto poniendo un poco de vinagre balsámico o pimentón molido.
- La imaginación al poder ..... pepinillos en vinagre picados, con aceitunas negras, alcaparras.....

Lo único que hay que tener en cuenta es que la leche no esté recién sacada de la nevera, para que todos los ingredientes estén aproximadamente a la misma temperatura. Podemos aprovechar cuando tengamos que abrir un paquete de leche, para dejar hecha esta salsa, que no tardaremos más de 5mnts. Para quienes no sean muy amantes del vinagre, se puede utilizar zumo de limón (y añadir ralladura si os apetece) o bien vinagre de manzana, que es más suave que el de vino blanco. Pero vamos al lío:

Ingredientes:
- Leche
- Aceite de oliva virgen extra y aceite suave (bien de oliva o de girasol / maíz).
- Vinagre de vino (para mí, el mejor es el de Carbonell PROCER).
- Un trocito de ajo sin germen y sal fina al gusto.

Preparación:
- Las cantidades van en función de lo queramos preparar, y teniendo en cuenta, que aprox, será el doble de aceite (entre virgen extra y el suave) que de leche. Si queda muy ligera y líquida, se espesa añadiendo sin dejar de batir, un hilo de aceite. Si queda muy espesa, se añade un hilo de leche. Lo mejor es tener unas jarritas (como las de la leche de los juegos de café / té), y tener aceite y leche preparados para añadir si hiciese falta.
- En el vaso de la batidora eléctrica (mejor de brazo que las tipo "americanas" de vaso con la cuchilla en el fondo), ponemos para empezar:
* un dedo de leche
* dos dedos de aceite entre oliva virgen extra y suave de girasol / maíz. Os dejo a vuestra elección si poneis al 50% estos aceites o preferís un poco más de uno que de otro.
* el trocito de ajo
* sal y vinagre al gusto. Consejo: quedaros "corta" que para rectificar siempre hay tiempo.
- Empezamos poniendo el brazo de la batidora en el fondo del vaso y empezamos a batir sin moverlo. Cuando vaya espesando, muy lentamente y casi sin levantarlo, vamos haciendo movimientos de arriba-abajo para unir todo.
- Cuando veamos está unido, vamos añadiendo lo que veamos que necesita sin dejar de batir: leche si está muy espeso, o aceite si está muy líquido y vamos batiendo siempre con movimientos de arriba-abajo.
- Probar de sal y vinagre y rectificar si hiciese falta.
- Una vez tengamos la cantidad que queramos, la ponemos en un cuenco de cristal y la tapamos con un film transparente (si el cuenco no tiene tapadera). Se guarda en la nevera en la zona más fría que haya.