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lunes, 26 de enero de 2015

Pisto malagueño

Pistos en España hay muchos y muy variados: manchego, murciano, andaluz, con atún, con chorizo..... Pero entre toda esta rica variedad, Málaga tiene su propio pisto. Sencillo, delicioso, rico, ideal como plato principal sin más acompañamiento, aunque es muy típico comerlo con huevo frito. 

Plato totalmente vegetariano, por sí mismo, para los adeptos a esta dieta. Y si controlamos el aceite, también puede ser bajo en grasas. ¿Cómo lo hacemos? Pues utilizando el maravilloso #AOVE que tenemos en Málaga, un extraordinario oro líquido que se transforma en aceite de oliva virgen extra, presente en varias comarcas malagueñas, y la Axarquía entre ellas, con su sello de calidad #SaboraMalaga. Con poca cantidad, y por su extraordinario sabor y calidad, tenemos un resultado magnífico.

Además hecho a partir de unos mega calabacines que me dio de su finca mi amigo Jorge de Lagos, localidad costera de la Axarquía. Como se nota cuando se cultivan las cosas sin químicos, con cariño y con mimo.....  tan ricos como el tamaño que tenían, no os exagero. Hay gente que le echa berenjenas, y otros que no. Yo se la he hechado, porque lo veo más completo además de gustarme mucho la berenjena y como queda el pisto con ella.  Pero dejo de hablar tanto, nos lavamos las manos y nos metemos en la cocina ¡ya!

Ingredientes (para 4-6 personas aprox):
- 1 calabacín.
- 1 berenjena.
- 1 cebolla.
- 1 pimiento verde y otro rojo (pequeños, o la mitad de uno grande).
- 2 tomates.
- 2-3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (según sea el tamaño de las verduras).
- Sal, pimienta, hoja de laurel, unos ajos entero.

Preparación:
- Lavar los calabacines y cortar la piel a tiras, haciendo rayas verticales: una raya sin piel y otra con piel. Cortar en dados pequeños. Reservar.
- Lavar la berenjena, cortar los extremos. Cortarla en dados del mismo tamaño que el calabacín. Reservar.
- Los tomates, una vez lavados, podemos rallarlos o bien, pelarlos y pasarlos por la batidora para tenerlo triturado (si los trituramos bien con una maquina potente, no hace falta pelarlos). Lo que nos sea más cómodo, o tengamos en nuestra cocina.
- Lavar los pimientos, quitar la cabeza con las semillas y partir en rodajas. Reservar.
- La cebolla la picamos lo más fina posible. Reservar.
- En una cazuela baja o sartén amplia, ponemos el aceite de oliva virgen extra a calentar, con un par de ajos (va a gusto) echados. Cuando vayan cogiendo calor, añadimos cebolla y pimientos. Salamos y dejar rehogar hasta que la cebolla esté blandita. Ayuda mucho poner una tapa y dejar la cazuela medio destapada. Así ayudará a sudar antes y el vapor que va cayendo en el guiso, evita que se quede seco y que tengamos que añadir más aceite.
- Añadir la berenjena y el calabacin. Salpimentar y rehogar a fuego suave. Irá la verdura soltando su agua y cocinándose. 
- Cuando haya pasado unos minutos, añadir el tomate rallado / batido. Rectificar de sal y pimienta y añadir la hoja de laurel. Dejar el guiso medio tapado, a fuego medio, removiendo con frecuencia, para que todo se guise por igual.
- Lo tendremos hecho cuando se haya evaporado el agua de la verdura y se haya quedado sólo la salsa que ha formado el guiso. Tarda aproximadamente, unos 15-20mnts pero dependerá de lo grande que hayamos troceado la verdura y de la cantidad que tengamos. 
- Se sirve sólo bien caliente, como plato único o como acompañamiento de huevos fritos, carne o pescado plancha, salchichas... lo que nos apetezca.

Una muestra los calabacines que me trajo mi querido Jorge, tomada en su finca.


El pisto, como guarnición, acompañado de unos filetes de lomo hechos a la plancha. 


La forma más conocida de acompañar el pisto: con huevo frito.


Y un resumen de todas las fotos que os he puesto en esta entrada.