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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Pan relleno de especias y queso

En la sección de congelados del supermercado, hace unos días vimos unas barras de pan con mantequilla de perejil y ajo. Mi hija me pidió comprar un paquete para probarlas, con la excusa que íbamos a cenar pizza y teníamos el horno encendido. Dicho y hecho. Reconozco que no estaban malas, pero les faltaba algo..... La masa de pan era muy aguada y "floja". Luego la mantequilla con el perejil, apenas era la muestra superior, para la foto como yo digo, sin que por dentro hubiera apenas nada. No estaba malo, pero era muy mejorable.

Y mi niña me dijo que porqué no probaba yo hacer un pan relleno.... ahí como el que no quiere la cosa lo soltó. Y dicho y hecho. Además esto fue improvisados poco a poco.... con una idea inicial pero fuimos creando el relleno conforme íbamos dándole forma al pan.

Con estas cantidades, salen 2 barras de pan. Podemos congelar 1 masa perfectamente, y para cuando queramos utilizarla, es descongelar en la nevera hasta que tenga la textura normal. Lo podemos hacer sólo con la masa, o con la barra ya rellena, y que sea sólo hornear. Podemos envolver en film de cocina o meter en bolsas de congelación. Trabajo adelantado para cuando nos haga falta. Es un pan que nos sirve para tomar tal cual, para acompañar unos aperitivos, una carne a la plancha, para un desayuno.... muy versátil

Pero me dejo de rollos y nos metemos en la cocina. Eso sí, toca lavarse las manos y colgarse el delantal. ¿Preparados? ¿Listos? Pues nos metemos con las manos en la masa, y nunca mejor dicho.

Ingredientes para 2 barras
- 340grs de harina de fuerza
- 200grs de harina de bizcocho 
- 1 dado de levadura fresca de panadero
- 300ml de agua templada (quizás podamos necesitar un poco más).
- 1 cucharadita (de café): de miel, de azúcar blanco y de sal fina.
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra. Tanto en esto como en la miel, os recomiendo cualquiera de los productos que ofrece #SaboraMalaga.
- 100grs de mantequilla sin sal (yo utilicé la nueva versión light, con menos calorías)
- Especias al gusto: orégano, tomillo, perejil, ajo picado, pimienta molida....
- 50grs de queso rallado, que yo utilicé mezcla de 4 quesos.

Preparación:
- Templamos el agua y disolvemos la miel, el azúcar y la sal. A continuación, ponemos el dado de levadura y removemos todo bien, para que quede lo más ligado posible.
- Tamizamos las dos harinas por separado y reservamos.
- En una fuente amplia, ponemos el agua con el preparado de levadura, añadimos el aceite de oliva virgen extra y la harina de bizcocho. Removemos bien con una cuchara de madera o espátula, para integrarla lo más posible.
- Poco a poco, vamos incorporando la harina de fuerza. Necesitaremos amasar con las manos. Quizás necesitemos un poco más de agua, porque cada marca de harina es diferente. Si vemos que la masa se queda seca y se raja, mojarnos las manos ligeramente y humedecer la masa, sin cesar de amasar. Hacerlo tantas veces como sea necesaria, hasta que veamos que tenemos una masa elástica, que cuando estiramos intenta recuperar la forma. Poner un poco de harina por encima, tapar con un trapo húmedo y dejar reposar hasta que doble su volumen (aprox. 2h) en un lugar templado.
- Dejar la mantequilla fuera de la nevera, para que cuando la vayamos a utilizar, esté blanda.
- Pasado este tiempo, volver amasar la masa para sacarle todo el aire que ha cogido durante el reposo  y darle otra vez elasticidad a la masa. Tiene que estar lisa y con cierto brillo.
- Encender el horno a temperatura alta.
- En un cuenco poner la mantequilla y remover bien con un cuchillo de punta redonda, para ablandarla lo más posible. Añadir las especias y seguir removiendo, para repartir todo de forma uniforme. Reservar.
- Dividir la masa en 2 partes y amasar en forma alargada y uniforme (también podríamos hacer panecillos individuales). Colocar las masas sobre un papel de hornear, que nos ayudará a que no se pegue en el horno. Abrir por el centro y hacer hueco para el relleno. 
- Con la ayuda del cuchillo, repartir la mantequilla de especias de forma uniforme, entre las dos masas, procurando que todo el centro de las barras queden impregnados de mantequilla. 
- Repartir el queso rallado entre los dos panes, encima de esta mantequilla, presionando un poco para que se quede pegado a la mantequilla.
- Con las manos y con cuidado, vamos cerrando las barras. Podemos tener un vaso con agua y humedecer las manos. Esto hará que la masa se pegue con más facilidad. Podemos cerrar hacia un lado y el otro encima, y rodar ligeramente la barra, para que todo se peque y quede unido. Repetir igual con la otra barra.
- Hacer con el cuchillo de la mantequilla, unos cortes superficiales en las barras, para que el pan "respire". Hornear a 200ºC, si es posible con función ventilador, y calor arriba y abajo. El tiempo puede rondar unos 15mnts aproximadamente, pero estar pendiente porque cambia mucho de un horno a otro, y si se pone o no el ventilador. Cuando esté dorado por fuera y veamos que está cocido por dentro (podemos pinchar igual que cuando hacemos un bizcocho), ya estará listo nuestro pan.
- Servir de inmediato, aprovechando el calor del pan recién horneado que hará que el queso se funda y los olores de las especias inunden nuestra mesa. Si sobra algo, guardar en papel de hornear, que al estar engrasado, no reseca el pan, y sobre ese papel de hornear, poner papel de aluminio o film de cocina para dejar bien cerrado el pan sobrante. Se puede tomar como desayuno calentándolo ligeramente en el horno envuelto en ese papel de hornear, o para acompañar un aperitivo o almuerzo.

Las masas estiradas y abiertas para ser rellenadas


Con la mantequilla de especias repartidas sobre las masas crudas.


Sobre la mantequilla de especias, el queso rallado.


Cerrar la barra y dar forma.


Hacer unos ligeros cortes sobre la superficie de la masa.


Los panes recién salidos del horno y listos para llevar a la mesa.


La foto resumen de todo el proceso.