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viernes, 9 de octubre de 2015

Ensalada de bacaladillas

El pescado frito es debilidad en casa, y sobre todo, las bacaladillas. Pero a veces, sobran algunas del almuerzo. En casa no se tira nada. ¿Recalentadas en el microondas? ..... pues particularmente, no me gusta esta opción para el pescado, sobre todo si es pescado fresco. ¿Qué hacemos para aprovecharlas y no tirarlas? Pues aquí traigo una opción aplicable no solo a bacaladillas, sino a cualquier pescado que tengamos "de sobra".

Tan sencillo como una bolsa de ensalada, sino queremos formar nuestra propia ensalada con varios tipos de lechugas. Puede servir de ensalada, como aperitivo o bien como plato único, porque en ración individual, yo con esto y una pieza de fruta, ceno estupendamente o hago un almuerzo ligero. Se puede completar esta ensalada, más bien sencilla y con el "fondo" de nevera habitual, añadiéndole: zanahoria rallada, puntas de espárragos blancos, huevo duro, cebolla dulce en juliana..... la imaginación y el gusto de cada uno ¿verdad?. Yo os la presento aliñada con una mahonesa aligerada, pero perfectamente puedes aderezarla con una vinagreta clásica.

¿Quieres saber más? Pues nos vamos derechas a la cocina ¿me acompañas?

Ingredientes:
- Bacaladillas fritas, que hayan "sobrado" de una fritura.
- Mezcla de lechugas.
- Maíz cocido.
- Aceitunas negras sin hueso.
- Tomates cherrys.
- Sal fina.
- Mahonesa (o alioli... al gusto).
- Limón.

Preparación:
- A las bacaladillas abrirlas por la mitad, para quitarles la espina central. Intentar sacar los lomos lo más enteros posible. Reservar.
- Lavar y escurrir las diferentes lechugas. Si las compramos de las bolsas que ya vienen mezcladas en el supermercado, no hace falta porque nos ahorramos este paso. Cubrir una fuente plana con esta mezcla.
- Repartir maíz cocido y aceitunas negras sobre la ensalada. Si las aceitunas son muy grandes, se pueden partir por la mitad.
- Partir los cherrys por la mitad y colocar sobre el borde de la ensalada.
- Salar ligeramente todo.
- En un cuenco aparte, poner un poco de mahonesa y aligerar con un hilo de agua y zumo de limón. Tenemos que tener una consistencias cremosa, pero más líquida que la mahonesa tradicional.
- Poner los lomos de bacaladillas sobre la ensalada y repartir con una cuchara, pequeños toques de la mahonesa aligerada por encima. 
- Lista para servir. ¡ Buen provecho !

La ensalada tal cual lista para aderezar con una salsa vinagreta.


Así la tenemos aliñada con mahonesa. No olvidéis de poner un cuenco
con un poco más de salsa, por si alguien quiere más.